
Dios! Ya ha llegado el calor urbano, y especifico porque como sabéis no es lo mismo el calorcito en la playita o la montaña, o en la terracita de casa mientras ojeas un suplemento pasado del diario y sorbes con fruición una limonada.Que envuelta entre papeles, ordenadores y a golpe de petardo.
Si se acerca San Juan, el santo petardo, no porque el hombre fuese ligerito de bajos, cosa que desconozco, si no porque coincidiendo con los solsticios de verano, aquelarres y demás danzas, la fiesta se celebra lanzando los petardos.
Bien haciendo gala de mi proverbial capacidad de ir contracorriente quiero decir que estoy totalmente en contra de los petardos y me refiero a los que explotan por estas fechas en cualquier esquina de tu ciudad, para solaz de cuatro y me caguens de cuatrocientos...No estoy en contra porque los considere inseguros, cada dedo que aguante su petardo.
No, si no porque no entiendo esa afición de jorobar al contrario mientras escribe, calcula, cocina, escucha música o mea, ...qué pobres me dan un pena los hombres en San Juan!!! deben de dejar la taza del WC hecha un cristo,...claro que para algunos cada día debe ser San Juan, lo digo por la escasa-nula puntería que demuestran.
Desde aquí quiero proponeros compañeros que si vais al váter lo hagáis sentados, os ahorraréis sustos, broncas con madres y/o parejas y además comprobaréis lo maravilloso que es mear sentado, un placer de dioses, solazar con una revistas mientras liberas la vejiga sin pausa pero sin prisa.
Ya me he ido otra vez, quería hablar de petardos y heme aquí haciendo una diatriba para un hombre sentado “meando”, si es que...sera LA CALÓ,...O LOS PUTOS PETARDOS....